Estimados amigos,
Ha sido para nosotros un gran honor poder contar con vuestra participación en una edición que por algunas razones ha sido más complicada que en otras ocasiones, como la cantidad de compañeros convalecientes con gripe e incluso un accidente de un colaborador habitual. No hemos tenido más remedio que desdoblarnos y por tal motivo en lo que podamos habernos equivocado, rogamos no lo juzguéis con excesiva severidad, dadas las circunstancias. El tiempo finalmente respetó más de lo esperado, con una temperatura inusualmente alta (la noche del domingo al lunes ya ha sido totalmente diferente con temperaturas ya habituales de varios grados bajo cero) y tan solo el diluvio del domingo por la mañana empañó el final de la reunión, dándole un tinte épico.
Hay detalles que como organizadores queremos reseñar (esos datos que cuando hablamos con otros organizadores hacen que éstos nos miren con sorpresa e incluso incredulidad). El principal es que a pesar de que las previsiones eran horrorosas, la práctica totalidad (con escasísimas excepciones) de los inscritos vinisteis a Arguis pese a todo, hiciese el tiempo que hiciese. Eso es un dato del que poquísimos eventos, en un contexto como este de una previsión de tiempo desastrosa, pueden presumir. Vosotros viajáis con todas las consecuencias, y ni siquiera la certeza de la presencia de lluvia, barro y nieve puede acabar con vuestros ánimos. Sois verdaderos apasionados y valientes que mostráis verdadera entereza a la hora de desafiar a los elementos, fruto con toda seguridad de la experiencia acumulada de muchas aventuras vividas en moto.
La gente de Arguis, ¡que gente!
Es preciso señalar vuestra calidad humana: No existen palabras en el diccionario para definir a los participantes de Arguis. Esta reunión sois vosotros, y si es el evento más singular en su concepción de toda España, con un ambiente que no se halla en ningún otro lugar, la “Aldea de Ásterix que resiste a las modas”, el “Camino de Santiago de los más viajeros” o el lugar de los “purísimos” y “auténticos” que tantas veces se ha dicho, es única y exclusivamente por vosotros: Gente de mil procedencias, de 10 países en esta edición, de asfalto y de tierra, hablando varios idiomas en un ambiente inigualable, en una comunión mística bajo la bandera de la amistad. Camaradería, civismo, apoyo, honestidad, generosidad, solidaridad y empatía son adjetivos que definen muy bien vuestra forma de ser que al final, no nos engañemos, es un modo de estar en el mundo: una declaración de intenciones para preservar en este mundo loco lo más maravilloso que nos queda de humanidad, la esencia de nuestro motociclismo, nuestros usos y costumbres, frente a las modas que van y vienen y el marketing. Arguis, con vosotros, sinceramente es lo más parecido a estar en el Cielo motard. Gracias a todos (que sois muchos) los que habéis reservado un momento para escribirnos unas líneas de agradecimiento que hemos leído con muchísima emoción.
Postureo cero
En un mundo lleno de personas que cuentan su vida, de banalidad, superficialidad, postureo, de buscar siempre el reconocimiento ajeno o darse importancia, ver por ejemplo a dos personas (como vimos) compartiendo información de las “carreteras” de Mongolia, tras estar ambos allí, comentando animadamente sin darse ninguna importancia mientras comían queso y chorizo, es algo que no se puede explicar. Tenemos por ejemplo como habitual (que muchos conocéis) un piloto del Paris-Dakar (de cuando era el verdadero Paris Dakar de Thierry Sabine), otros conocidos pilotos de varias disciplinas de campo, expilotos con muchas Bajas encima, expertos en subidas cronometradas, subidas imposibles, en rally de carretera o velocidad y motoviajeros que han hecho cosas que podrían llenar varios libros, personas con varios viajes a Cabo Norte en invierno, participantes bregados en los desiertos o en las sabanas africanas, vueltas al mundo o incluso uno de los más reconocidos restauradores de motos de Europa. A muchos ya los conocéis de muchas ediciones, y posiblemente cada uno de ellos merecería por sí mismo un homenaje, fotografías, selfies, entrevistas y notas de prensa..….. pero aquí estaban todos íntimamente, sin darse ninguna importancia, entre los suyos: entre todos. Cada uno de ellos era simplemente otro participante de la Invernal de Arguis. ¿Por qué este párrafo? No es por vanidad, solo queremos ilustrar a quien pueda leerlo la magia de este encuentro honesto donde lo que cuentan son las personas y nadie es más que nadie.
Las motos de Arguis 2025
Si la categoría humana y pasión motorista de las personas de Arguis no podríamos encontrarlas en ningún evento ¿de todo el mundo, quizá?, capítulo aparte merece el parque móvil que se dio cita este fin de semana. ¿Dónde podríamos encontrarlo? Por ejemplo fue sorprendente la cantidad de motos que vinieron de viaje por pistas, de modo que tuvimos una campa donde abundaban las trail clásicas tipo XT, Dominator, Africa Twin, Teneré, Djbel o R80 G/S y similares, además de innumerables trail-enduro ligeras modernas en cilindradas rondando los 400cc que iban hasta arriba de barro del viaje… pero como sabéis también tuvimos tres sidecares BMW R75WH “Afrika Korps” originales de la Segunda Guerra Mundial que fueron muy fotografiados,…. y que se fueron a pistear por el barro de la subida de la pista de Bolea después de montar la tienda, seguidos de otros amigos con sidecares Ural…. Además de las pistas, la cantidad de motos de carretera curiosas: BMW R100, r90 y R50 , además de un montón de Vespas clásicas, Bultaco, Ossa, Montesa, Jawa, MZ, Guzzi clásica y moderna, los sidecares de todo tipo y condición …… Arguis se convirtió de nuevo un año más en un verdadero museo de la moto, pero con motos que a pesar de sus muchos años y aventuras encima nunca se verían relegadas a coger polvo en un museo: motos que viven cada día, circulan y viajan (por asfalto o por lo marrón) todavía en busca de más aventuras. Y claro, están todas las motos modernas (predominando lógicamente maxi trail, trail y algunas sport turismo), la mayoria con una burrada de kilómetros encima y mil aventuras por delante. ¡fantásticas!
La Reunión a contracorriente
¿Cómo condensar todo? Una persona, conocido piloto en disciplinas de tierra nos dijo una frase: “jamás me han gustado las concentraciones, pero es que esto no tiene nada que ver. Llevaba años queriendo venir y me encanta”. Suponemos que esta frase explica muy bien que Arguis es totalmente diferente a todo. Por otra parte, ver vuestra cara de felicidad a lo largo del fin de semana, cada sonrisa, cada dedo apuntando hacia arriba y cada abrazo y agradecimiento de los muchos que hemos recibido es el mejor premio que como organizadores podemos recibir.
Y también, por qué negarlo, hubo al menos una persona que fuera de su zona de confort o despistada consideró la Reunión un horror: “os pongo un cero porque no se puede poner menos”, porque el concepto, el espíritu ni lo entendía ni le gustaba. Es respetable, sin duda y para eso hay otras opciones en el calendario. Siempre hemos dicho que Arguis probablemente no es para todos los públicos y que según la visión del mundo de la moto, en particular si se es muy de concentraciones tal como se entienden en España es posible llevarse una decepción.
Es cierto que hay personas que no pueden entender que la gente busque lo más parecido a una acampada libre, donde seas prácticamente autosuficiente, donde de igual el barro o la nieve y no haya por ejemplo iluminación en las campas (¿Cómo íbamos a ver las estrellas si tuviésemos farolas?), o no haya servicios adicionales, ni música ni nada…. Claro, Arguis es así, pretende ser un reflejo, una diapositiva congelada en el tiempo de lo que fue en 1974: ambiente, espíritu de aventura, comunión con la naturaleza y condiciones de dificultad recordando tiempos donde ser motorista era sinónimo real de aventura, revivir cada viaje por lugares remotos donde uno depende de si mismo y donde una persona desconocida de un lugar perdido puede convertirse en un amigo para siempre o en tu ángel de la guarda.
En resumen, porque quizá nos hemos extendido en exceso. No existen palabras de agradecimiento para expresar lo que sentimos, y que un año más (y van 52) hayáis dado semejante lección de honestidad y pasión al mundo motorista. Ya lo dijo Schopenhauer : El Silencio es el grito más fuerte. Precisamente por no ser audible, expresa y significa mucho más que cualquier palabra.
Sinceramente, gracias, de corazón. A cada uno de vosotros, en nuestro nombre y en el de cada motorista que tuvisteis al lado. Llevad el espíritu de Arguis con vosotros todo este año y esperamos de nuevo volver a reunirnos todos dentro de 12 meses alrededor de la hoguera
Un afectuoso saludo de vuestros amigos del Moto Club Monrepós
¡FELIZ NAVIDAD!
Post Scriptum: Queremos trasmitiros el afecto y reconocimiento de Toñín y Puri (Casa Lafoz), Alma (El Capricho de Arguis), Merche (La Yaya Luisa) y del alcalde de Arguis Alfonso en nombre de este que es vuestro pueblo y por tanto, vuestra casa.